Preguntas. Las de la home y las que siguen, por tema.
Si la tuya no está, la primera llamada dura media hora y no cuesta nada.
Qué construimos
- ¿Qué tipo de software desarrollan?
- Aplicaciones web a medida, apps móviles, plataformas SaaS y sistemas de gestión. Trabajamos con React, Next.js, Node.js, Python y nube. Elegimos el stack según lo que el proyecto necesita, no según lo que sabemos hacer más rápido.
- Ya tengo un sistema. ¿Sirve igual?
- Sí. En general no conviene tirar abajo lo que funciona: se puede integrar con lo que ya tenés, modernizar la parte vieja o construir sólo el módulo que falta. Antes de proponer reemplazar nada, miramos qué se aprovecha.
- ¿Hay algo que no hagan?
- Sí. No hacemos soporte de hardware —lectores, balanzas, impresoras fiscales—, no migramos datos que todavía no existen en ningún archivo, y no tomamos proyectos donde la única integración posible es copiar a mano de un sistema a otro. Cada servicio tiene su lista de límites escrita antes de arrancar.
- ¿Cuál es el proyecto más chico que toman?
- No hay un mínimo de tamaño, pero sí de claridad: tiene que haber un proceso concreto que hoy se hace de una manera y va a pasar a hacerse de otra. Si eso está, el alcance se puede cerrar. Si el pedido es explorar qué se podría hacer, la primera llamada sirve igual y no cuesta nada.
Plazos y precio
- ¿Cuánto tarda?
- Menos de un mes. El plazo se cuenta desde que arranca la construcción, sobre el alcance que firmamos. Para proyectos grandes partimos el trabajo en etapas para que tengas algo funcionando rápido en vez de esperar meses por todo junto.
- ¿Cómo cobran?
- Precio cerrado por el alcance acordado, no por hora. Un proyecto por hora traslada el riesgo del cálculo al cliente, y preferimos absorberlo nosotros. El número sale después de la primera llamada, cuando sabemos qué hay que construir.
- ¿Qué pasa si a mitad del proyecto quiero cambiar algo?
- Depende de cuándo. Mientras estamos en el diseño, cambiar es una charla y no mueve el precio: para eso las pantallas se aprueban antes de que exista código. Una vez construido, un cambio que estaba adentro del alcance se corrige sin costo; uno que agrega algo que no estaba se cotiza aparte, porque si no el precio cerrado deja de ser cerrado para los dos.
- ¿Qué pasa si no me gusta el resultado?
- Te devolvemos la inversión. Es la contracara de cobrar por alcance y no por hora: si el riesgo del cálculo lo absorbemos nosotros, el del resultado también.
Cómo trabajamos
- ¿Qué necesitan de mi lado para arrancar?
- Media hora de llamada para contar cómo se hace hoy el proceso —con el caso raro incluido, que es el que después rompe el sistema—, quién lo va a usar y qué puede hacer cada uno. Después, en el diseño, mirar las pantallas y aprobarlas. Y en las pruebas, una persona del equipo usándolo unos días.
- ¿Puedo ver el código mientras se construye?
- Sí, y también el sistema: todas las semanas hay algo andando a lo que entrás cuando querés. El código es tuyo desde el principio, no algo que se entrega al final.
- ¿Usan IA para programar?
- Sí: Claude Code, Codex y Cursor. Es la razón por la que el plazo es el que es. Lo que no cambia es que el que decide qué se construye y revisa lo que sale es una persona, y que lo que se entrega está probado con tus datos.
- ¿Quién decide el stack?
- Nosotros, según lo que el proyecto necesita, y lo explicamos. Si ya tenés un equipo que mantiene algo en una tecnología puntual, eso pesa: un sistema que tu gente no puede tocar es un sistema que vuelve a depender de nosotros, que es justo lo que queremos evitar.
Después del lanzamiento
- ¿Dan mantenimiento después del lanzamiento?
- Sí: corrección de errores, funcionalidades nuevas, parches de seguridad y optimización. Se puede contratar por mes o por trabajo. Lo que no hacemos es atarte a un contrato para que siga funcionando lo que ya pagaste.
- ¿El código queda mío?
- Sí, entero, y desplegado en infraestructura a tu nombre. No hay licencia mensual por usar lo que ya pagaste ni dependencia de que sigamos existiendo.
- ¿Dónde queda alojado y quién lo paga?
- En las cuentas que se abren a tu nombre —Vercel, Neon o Supabase según el caso— y el consumo lo pagás vos directamente al proveedor. Es más barato que pagarlo a través nuestro y, sobre todo, significa que el día que quieras cambiar de proveedor o de equipo no tenés que pedirnos permiso.
- ¿Qué pasa si dejamos de trabajar juntos?
- No pasa nada con el sistema. Tenés el código, las claves de la infraestructura y la documentación de cómo está armado y cómo se despliega. La capacitación del equipo es parte de la entrega justamente para eso: que seguir sea una decisión y no una dependencia.
Si la tuya no está, la primera llamada dura media hora y no cuesta nada.
¿Alguno se parece a lo que necesitás?
Media hora, sin costo, para entender qué necesitás. Si podemos hacerlo, salís de la reunión con el alcance, el plazo y el precio; si no, te lo decimos ahí mismo.